Así transcurrió el III Desafío Fotográfico de Gorafe…

 

Los “Templos del Más Allá” sirvieron de inspiración a quienes se acercaron al municipio de Gorafe este pasado fin de semana, para un nuevo Desafío Fotográfico. Y ya van tres años. Una edición –en palabras de la propia organización- que ha significado todo un éxito, superándose las expectativas de participación, y especialmente por la destacada implicación de los más jóvenes, los aún fotógrafos noveles, pero que ya apuntan maneras.

En la tarde del viernes se inauguró oficialmente el III Desafío Fotográfico de Gorafe, con la presentación de los objetivos que los concursantes debían capturar en las siguientes horas. El nuevo formato de puntuación y de objetivos, en el que se podían tratar con total libertad dos de las seis imágenes a presentar, “Tema creativo” y “Tema obligado (Dolmen)”, así como la total libertad del resto de objetivos fotográficos, dio al participante la posibilidad de desarrollar toda su creatividad y plasmar de forma muy diferente la visión personal de cada uno de los artistas que había detrás de la cámara.

El Desafío sin duda tuvo su mayor actividad en la jornada del sábado: desde las 11 de la mañana, quedaba disponible la Casa de Cultura de la localidad como centro de operaciones de los fotógrafos, donde pudieron editar y procesar las fotografías almacenadas, de las que tendrían que descartar todas a excepción de seis, número en total con las que tendrían que formar su cartulina para concurso. Según se iban acercando las 15 horas (hora límite para la entrega de imágenes), confluyeron las prisas, los nervios y la toma de decisiones poco meditadas, pero con la esperanza de que finalmente fueran acertadas.

Ya por la tarde, y con más tranquilidad, después de que la treintena de participantes hubieran repuesto fuerzas con la comida en Posada Los Guilos, tocó hacerse la protocolaria foto de grupo. La “cruz” de esta segunda parte fue la imposibilidad de realizar la observación astronómica, que estaba prevista en el programa, debido a la nubosidad imperante en Gorafe durante la mayor parte del sábado. Sin embargo, sí que se pudo disfrutar y acabar la noche con una magnífica velada en Mesón La Ilusión, donde se invitó a los asistentes a una suculenta degustación gastronómica.

Llegado el último día, quien tomaría parte en la recta final de esta cita fotográfica sería el jurado, el cual estaba compuesto –por primera vez- por dos fotógrafos de naturaleza invitados, además de Peter Manschot (en representación de la organizadora Al Andalus Photo Tour). Por la mañana se procedió a las oportunas deliberaciones, para dar paso posteriormente a la proyección de un audiovisual y tertulia con Félix Oró y Manuel Mata, quienes hicieron un repaso a su trabajo fotográfico y a su trayectoria profesional, vinculada a la naturaleza. Elogiaron el trabajo de los más jóvenes y destacaron la gran calidad de todos los participantes.
Para terminar este fin de semana fotográfico que ha “dejado huella” en participantes y organización, se clausuró el evento con la entrega de premios y menciones a los cuatro “pequeños fotógrafos”: Lucía, Mariano, Pedro y Carlos, quienes a buen seguro dejaron en las retinas de los allí presentes imágenes de gran calidad artística, además de toda una lección de sensibilidad hacia la naturaleza.

El resultado ha sido muy enriquecedor desde todos los puntos de vista, tanto creativo, artístico, como de puesta en valor de los recursos que atesora el pueblo de Gorafe (la arquitectura, el paisajismo, sus gentes, sus animales domésticos, la fauna y flora autóctona, su geología); y por supuesto, de su más preciado legado: el megalitismo representado en la figura del dolmen. También, y lo que siempre se valora y agradece, por la gran conexión entre los participantes y el buen ambiente y compañerismo que se respiró durante todo el concurso.

Por último, señalar que desde esta semana se expondrán en la Casa de la Cultura de Gorafe (en horario habitual) las fotografías de este III Desafío Fotográfico de Gorafe: “Los Templos del Más Allá”.